Autocensura de Ideas y Constipación Creativa

ago 23, 2012 - Escrito por:     - 3 Comentarios    - Categoría: Creatividad
 
El gusto de dibujar, desde siempre, y en tiempos libres tratar de plasmar ideas sueltas en un simple boceto que, en el mejor de los casos, terminarán convirtiéndose en piezas pulidas en sus detalles, lo que calma el ego, la ansiedad… Así comienza un hobby que se viraliza día a día, conquistando nuevos “tiempos libres”, acumulando trabajos de papel y tinta china en una vieja carpeta la cual, con seguridad, todavía descansan imperiosamente en un cajón…
 
Y es que a veces hay que hacer las cosas por impulso del instinto y la pasión, más que por los impedimentos del vago raciocinio… Porque muy cierto es aquello de que las ideas tienen “valor cero” si se las expresan solamente en un papel, pero cobran verdadero sentido cuando son compartidas y llevadas a la acción
 
 
Perfecto, hasta acá todo bien, pero…
 
¿Qué tiene que ver todo esto con un Ñandú en alpargatas?
- Nada.
¿Con qué fin fue hecho?
- Ninguno.
¿…?
- Oks, simplemente se trata de disfrutar del proceso de crear.
 
Pero ¡OJO! a no confundirnos: ser Creativos no es exclusivo, es decir, la creatividad no se vincula necesariamente a las actividades relacionadas con cualquier tipo de arte ni con ninguna profesión en particular. Hay que derribar un viejo mito y colaborar a la comprensión: Todos los mortales somos capaces de crear mundos, bajo la impronta de nuestro propio estilo.
 
La autocensura es nuestro peor enemigo, dado que malgasta energías propias donde deberían ser canalizadas en mejores destinos. Siempre hay tiempo y siempre es el momento de hacer cuando se nos presenta la cuestionada inspiración, por lo cual las excusas son sordas cuando la verdad está en movimiento…
 
Algunos premisas para acelerar el tránsito lento de las ideas:
 
  1. Conectarse: Buscar la conexión entre objetos, ideas y situaciones que, en apariencia, no poseen ninguna relación. Los seis grados de separación seguramente existe más allá de las personas, se interpolan con los objetos.
  2. Registrar: Llevar con uno mismo, siempre y a todos lados, algo para anotar, dibujar, garabatear, grabar, tomar fotos… Recurrir periódicamente a este preciado tesoro de espontaneidades sin buscar la respuesta inmediata.
  3. Absorber: Conectarse con el entorno, observar, escuchar, conversar con otros grupos de personas, adoptar nuevos modales, gestos y conversaciones.
  4. Visualizar: Proyectar imágenes mentales lo más vívidas posibles. La imaginación crea realidades.
  5. Modelar: Reformular constantemente. Ser proactivos e impulsar la transformación, no esperar a que sea dado.
  6. Constancia: No buscar el producto finalizado luego de 1° intento. Perder el miedo al fracaso y a la perfección, que llegará sola con la disciplina.
  7. Cambiar: Escribir / dibujar con la otra mano, tomar diferentes caminos para llegar al mismo destino, preguntarse por qué hacemos lo que hacemos y cómo lo hacemos.
  8. Inconformidad: Salir de la Zona de Confort, en todo sentido.
  9. Caos Ordenado: Los procesos son necesarios, pero no necesariamente lineales. Escapar por un momento a la burocracia de la metodología.
 
Cabe destacar que la presente lista refiere sólo a experiencias personales, además de no ser exhaustiva, e invita a seguir enriqueciéndola.
 
En fin, estimado viandante lector, ¡paciencia y perseverancia! Palabras en peligros de extinción en tiempos acelerados y de vertiginosos cambios, apuran adaptarse para seguir en la ruta… Hay que confiar en que todo tiene un sentido, una unidad, un porqué, y allí descubriremos nuestra óptima capacidad creativa en cada acción diaria y trabajo producido, sea quien seamos y fuere donde fuere el ámbito donde nos desarrollemos.